Dolor cervical: las causas más frecuentes y cómo prevenirlo día a día

  • Hábitos Saludables

22 de diciembre de 2025

Contracturas, malas posturas y tensiones cotidianas son los motivos más comunes del dolor cervical. La Dra. Sofía Carlucci, traumatóloga de los consultorios APSOT, explica qué hábitos conviene evitar y qué medidas simples pueden mejorar la postura.

El dolor de cuello en la zona cervical de la columna es una de las consultas más frecuentes en el consultorio y, según la Dra. Sofía Carlucci, traumatóloga de los consultorios APSOT, suele responder a múltiples factores. “Lo que más veo es contractura muscular por tensión, mala postura al trabajar y dormir, bruxismo, estrés y sobrecarga por uso prolongado de pantallas. También se presentan casos vinculados con artrosis y, en menor medida, con problemas discales”, explica.

Hay muchos hábitos cotidianos que favorecen la aparición de dolor sin que la persona lo note. “Mirar el celular con la cabeza inclinada, trabajar con la pantalla baja, manejar tensando los hombros, dormir boca abajo, apretar la mandíbula o pasar horas sin moverse son disparadores frecuentes”, detalla la especialista.

Respecto al uso del celular y de la computadora, Carlucci explica que la postura es clave. “Cuando la cabeza se va hacia adelante, los músculos del cuello sostienen un esfuerzo continuo. Es como pedirles que sostengan un peso extra todo el día: terminan contracturados y doloridos”, cuenta.

La postura al dormir también juega un rol importante. “Dormir boca abajo suele empeorar todo porque obliga a girar el cuello de forma forzada. Lo ideal es hacerlo de costado o boca arriba, con una almohada de altura media que mantenga la columna alineada sin hundirse”, recomienda.

Consejos prácticos

Con hábitos simples es posible disminuir la sobrecarga cervical y prevenir molestias. Entre las recomendaciones de la Dra. Carlucci se destacan:

  • Incorporar pausas activas cada 45 y 60 minutos. “Movimientos simples como mirar hacia un lado y hacia el otro, llevar la oreja al hombro, soltar los hombros hacia atrás y hacer respiraciones profundas ayudan mucho”, dice.

  • Realizar movimientos lentos y sin brusquedades. La especialista recomienda estiramientos suaves de trapecio, rotaciones del cuello, apertura de pecho, movilidad de hombros y fortalecimiento leve de la musculatura espinal. “Nada brusco, siempre lento”, enfatiza.

  • Elevar la pantalla de la computadora a la altura de los ojos.

  • Cuidar la postura al dormir. Preferentemente dormir boca arriba o de costado, con una almohada de altura media.

  • Evitar cargar peso siempre del mismo lado.

  • Fortalecer la zona alta de la espalda para mejorar la estabilidad cervical.

Algunos ejercicios recomendados para mejorar y mantener una buena postura son yoga, stretching, Pilates y RPG (reeducación postural global).

Cuando el dolor no mejora, aparece hormigueo, debilidad en los brazos, dolor que baja por el brazo, mareos, dolor de cabeza persistente o cuando interfiere con la vida diaria, se debe consultar a un especialista, señala la traumatóloga.

Cuidar la postura a lo largo del día no es un detalle menor: ayuda a que los músculos trabajen de manera más eficiente y evita que la columna soporte cargas innecesarias. Con pequeños ajustes y hábitos sostenidos, es posible reducir la tensión cervical y mejorar el bienestar diario.