14 de noviembre de 2025
El lema de este año, “Diabetes y bienestar en el lugar de trabajo”, invita a reflexionar sobre la importancia de crear entornos laborales saludables e inclusivos, que acompañen a las personas que viven con esta condición y promuevan el cuidado integral de la salud.
La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de glucosa (azúcar) en sangre, debido a una deficiencia en la producción o en la acción de la insulina, hormona que regula el nivel de glucosa necesario para que las células del organismo funcionen correctamente.
Según datos de la Federación Internacional de Diabetes (IDF), actualmente 589 millones de personas entre 20 y 79 años viven con esta enfermedad, y se estima que esa cifra aumentará un 45 % para 2050, alcanzando los 852 millones de adultos.
Un dato relevante es que 1 de cada 9 adultos tiene diabetes y que 4 de cada 10 personas no lo saben, ya que la enfermedad puede desarrollarse sin síntomas evidentes.
Tipos de diabetes:
Tipo 1: enfermedad autoinmune en la que el páncreas no produce suficiente insulina. Quienes la padecen necesitan aplicarse insulina diariamente.
Tipo 2: ocurre cuando el cuerpo no utiliza eficazmente la insulina o no la produce en cantidad suficiente. Puede controlarse con alimentación saludable, actividad física y medicación.
Gestacional: aparece durante el embarazo, generalmente desaparece luego del parto y afecta entre el 2 % y el 4 % de los embarazos.
Algunos signos de alerta son sed intensa y necesidad frecuente de orinar, fatiga o irritabilidad, visión borrosa, hambre excesiva o cambios de peso inexplicables, infecciones frecuentes o heridas de curación lenta.
Entre los principales factores de riesgo se destacan el sobrepeso, el sedentarismo, los antecedentes familiares, la edad avanzada y ciertas condiciones como el síndrome de ovario poliquístico o la hipertensión arterial.
Vivir con diabetes no impide desempeñar las tareas laborales con normalidad, siempre que la persona mantenga un buen control y siga las pautas médicas. Sin embargo, algunos factores del entorno laboral pueden requerir atención especial, como:
Jornadas con altas temperaturas o esfuerzos físicos intensos.
Turnos rotativos o tiempos reducidos de descanso.
Falta de espacio o tiempo para alimentarse o aplicarse medicación.
Por eso, es importante que las organizaciones promuevan espacios laborales saludables e inclusivos, brindando facilidades como:
Lugares privados para controles o administración de insulina.
Horarios flexibles o pausas programadas para comer.
Capacitación a líderes y equipos sobre la diabetes y sus cuidados.
Oferta de alimentos saludables en cafeterías o reuniones.
Acceso a programas de bienestar, actividad física y asistencia médica.
Los síntomas más comunes son piel fría o sudorosa, temblores, mareos, visión borrosa, dolor de cabeza, irritabilidad o confusión.
Si ocurre:
Controlar la glucemia si es posible.
Si la persona está consciente, consumir 15 g de azúcar (3 cucharaditas disueltas en agua, jugo azucarado o 5–6 caramelos).
Esperar 10–15 minutos y volver a controlar.
Una vez estabilizada, ingerir una fruta o snack si falta más de una hora para la próxima comida.
Si hay pérdida de conocimiento, llamar de inmediato a emergencias.
La prevención y el manejo adecuado de la diabetes son un compromiso que involucra tanto a las personas como a las instituciones.
Brindar información, acompañar con empatía y generar entornos saludables contribuye a mejorar la calidad de vida de quienes viven con diabetes y a prevenir nuevos casos.
Fuentes
Federación Internacional de Diabetes (IDF)
Material elaborado por la Dra. Susana Gutt – MN 66301, médica especialista en nutrición de los consultorios APSOT.
Superintendencia de Servicios de Salud Órgano de Control - 0800-222-SALUD (72583) www.sssalud.gob.ar - Inscripción Rnos. 4-0230-1