24 de septiembre de 2026
El Dr. Jorge Correale, jefe del Departamento de Neurología y jefe de Neuroinmunología y Enfermedades Desmielinizantes de FLENI, explica cómo puede manifestarse el deterioro cognitivo y qué medidas ayudan a proteger la salud cerebral.
“No todo olvido significa deterioro cognitivo ni todo deterioro cognitivo significa enfermedad de Alzheimer, que es el gran temor de la mayoría de las personas”, dice el Dr. Correale.
“Lo importante no es un olvido aislado, sino si presenta un cambio respecto a la funcionalidad previa, si es progresivo, si otras personas también lo perciben, si compromete la autonomía, si se acompaña de cambios del lenguaje, conducta, orientación o personalidad”, añade.
El especialista explica que la cognición abarca mucho más que la memoria: también incluye la atención, el lenguaje, la velocidad para procesar información, la capacidad de organizar y realizar tareas, la orientación y la toma de decisiones. El funcionamiento de estas habilidades permite que una persona se relacione con los demás y mantenga una vida autónoma.
“Se habla de deterioro cognitivo leve cuando existe un trastorno objetivo en alguna función cognitiva, que puede manifestarse en episodios esporádicos de pérdida de memoria o de atención, o en una disminución de la velocidad para procesar la información. Aun así, la persona puede mantener una vida autónoma, sin necesidad de recurrir a terceros”, explica.
Cuando el cuadro progresa, los síntomas se vuelven más frecuentes y pueden aparecer otras manifestaciones, como conductas agresivas, dificultades para reconocer a una persona, olvidos reiterados o problemas para manejar el dinero. Cuando el deterioro cognitivo interfiere con actividades cotidianas (como manejar el dinero o la medicación, utilizar el transporte o cuidar la propia higiene) y hace que la persona ya no pueda desenvolverse por sí sola, se habla de deterioro cognitivo severo, añade.
Se recomienda programar una consulta cuando aparezcan:
Repetición frecuente de preguntas o conversaciones
Dificultad progresiva para encontrar palabras
Errores en tareas habituales
Pérdida de orientación
Problemas para manejar dinero o medicación
Cambios llamativos de personalidad o conducta
Alucinaciones o fluctuaciones marcadas del rendimiento
“No es necesario esperar hasta que la persona pierda su autonomía. Lo ideal es que la consulta sea previa”, señala Correale. Sin embargo, aclara que no todo olvido esporádico requiere una evaluación médica.
En esa evaluación, la mirada de la familia o de quienes conviven con el paciente resulta fundamental. “A veces, la familia percibe situaciones que el propio paciente no llega a advertir”, afirma.
El deterioro cognitivo leve no es sinónimo de demencia ni necesariamente evoluciona hacia ella. Cuando las dificultades progresan hasta afectar la autonomía y las actividades cotidianas, el cuadro puede corresponder a una demencia.
La demencia tampoco es una única enfermedad, sino que puede tener diferentes causas. Correale menciona la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, la asociada a la enfermedad de Parkinson, la demencia frontotemporal y las secuelas de traumatismos de cráneo. Todas presentan características y mecanismos específicos y son cuadros irreversibles.
En cambio, otros cuadros de deterioro cognitivo pueden estar asociados a causas reversibles, como el hipotiroidismo, el déficit de vitamina B12, la depresión o ansiedad, los trastornos del sueño, efectos adversos de algunas medicaciones, especialmente sedantes, consumo excesivo de alcohol u otras sustancias, infecciones y deshidratación. En esos casos, tratar o corregir la causa puede mejorar e incluso revertir los síntomas.
“Siempre hay que investigar los antecedentes del paciente y otras manifestaciones asociadas que permitan determinar si el cuadro puede ser reversible o irreversible”, explica el especialista.
Muchas de las medidas que protegen el corazón también cuidan el cerebro. Esto incluye controlar la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol, y la obesidad, realizar actividad física, no fumar, proteger la calidad del sueño y evitar el consumo excesivo de alcohol.
“También hay otros factores, como el aislamiento social y la pérdida de agudeza visual o auditiva no tratada. Estas dificultades sensoriales pueden hacer que el paciente se aísle y aumentar el riesgo de deterioro cognitivo”, explica.
Correale también relativiza la idea de que resolver crucigramas, por sí solo, pueda prevenir el deterioro. Según el especialista, esta práctica tiene más de creencia popular que de evidencia científica y no cuenta con el mismo respaldo que las medidas anteriores.
La primera instancia es una entrevista neurológica, en la que se evalúan los síntomas, su evolución y el impacto que tienen en la vida diaria. A partir de esa valoración, el profesional decide cómo avanzar y qué estudios son necesarios.
Actualmente también existen biomarcadores en sangre que pueden ayudar a orientar el diagnóstico. En determinados casos se recurre a métodos de mayor complejidad, como los estudios por imágenes, para confirmar o descartar ciertas enfermedades.
En materia de tratamientos para la enfermedad de Alzheimer, por primera vez existen fármacos —anticuerpos monoclonales como lecanemab y donanemab— capaces de enlentecer su progresión en pacientes con deterioro cognitivo leve y presencia confirmada de depósitos de amiloide en el cerebro. Ambos están aprobados por la FDA de Estados Unidos y, según estima Correale, podrían recibir la aprobación en la Argentina antes de fin de año.
Para recibirlos, el paciente debe ser estudiado y cuidadosamente seleccionado. “Si el deterioro cognitivo es grave, estos tratamientos ya no tienen utilidad”, aclara Correale.
El especialista subraya que estos medicamentos no curan la enfermedad. “Lo que hacen es enlentecer su progresión”. El desafío consiste en seleccionar adecuadamente a los pacientes, evaluar los beneficios frente a los riesgos y realizar los controles periódicos necesarios.
Superintendencia de Servicios de Salud Órgano de Control - 0800-222-SALUD (72583) www.sssalud.gob.ar - Inscripción Rnos. 4-0230-1