La importancia de estar bien parado

  • Hábitos Saludables

27 de mayo de 2026

El cuidado de los pies no suele ser una de las prioridades a la hora de hacer consultas con los médicos. Sin embargo, son la base de una buena postura y la afección de su salud suele ser el origen de muchos otros problemas.

Los pies son una parte primordial en el bienestar y la salud de una persona. Muchos de los problemas de espalda, cadera, rodilla o tobillos que se pueden prevenir son generados por un incorrecto cuidado de los pies. Por lo tanto, la forma de caminar, de correr o el peso que llegan a soportar influyen en gran medida en la salud general de las personas.

En este sentido, la consulta médica traumatológica se vuelve indispensable. “En cada etapa de la vida los pies son diferentes. En el niño se realizan chequeos desde el nacimiento para evaluar que no haya alteraciones genéticas o hereditarias que se deban corregir a edad temprana. La mayoría de los trastornos a esta edad pueden ser tratados tempranamente evitando las secuelas en la edad adulta”, destaca la doctora Sofía Carlucci, traumatóloga en los consultorios de APSOT, especialista en pie y tobillo.

Luego, los pediatras suelen incluir la revisión de los pies en los niños pequeños y derivan al traumatólogo en los casos necesarios. “Ya en los niños mayores y adolescentes un examen periódico con el médico especialista es indicado ya que aumenta la demanda física y es conveniente evaluar la pisada y ajustar los calzados o plantillas según la etapa y actividad que realizan”, señala Carlucci y agrega: “La consulta de los adultos tiene diferentes enfoques porque la mayoría suele acercarse al consultorio por un problema o dolor previo. En cada paciente se debe ajustar el tratamiento o cuidados según la necesidad”.

Los pies tienen 26 huesos, 33 articulaciones, y más de 100 músculos, tendones y ligamentos; es decir una verdadera obra maestra de la biomecánica humana que hace de ellos una herramienta indispensable para estar de pie y lograr movilidad de manera autónoma. Sin embargo, su relevancia ha estado relegada a un segundo plano. Y esto es en gran parte porque no se ven, pero los pies son de las estructuras más importantes para realizar una vida normal.

La base de una buena salud

Los especialistas coinciden en señalar que el principal motivo de consulta en traumatología por los pies suele ser el análisis de la pisada, en su mayoría pie plano, o pies cavos (la pisada hacia afuera con mucho arco). En la actualidad está mucho más difundida la consulta por estos motivos más allá de la presencia del dolor, en particular si se realiza una actividad física intensa como el running. “Tenemos muchas consultas por Hallux valgus (juanetes) o dedo en martillo; en estos casos los pacientes preguntan sobre la posibilidad de una solución quirúrgica. Otros motivos de consulta son los dolores provocados por sobrecarga física, mal calzado o mala pisada como la fascitis plantar, la tendinitis de Aquiles o neuromas de Morton”, concluye Carlucci.

Desde el punto de vista de la salud de las personas es fundamental comprender la importancia de una buena pisada en el bienestar general: los pies conducen el cuerpo y soportan el peso a diario, por eso tener dolor de pies hace que cualquier actividad diaria se transforme en una carga. “Además, tener pies y pisadas saludables nos permitirá mantener articulaciones correctas como las rodillas y caderas en mejores condiciones”, señala la médica especialista.

Tradicionalmente los pacientes huían del traumatólogo de pies porque los tratamientos eran prótesis metálicas gigantes, zapatos ortopédicos pesados, plantillas anchas y de cuero, cirugías dolorosas y con largos postoperatorios. “Hoy podemos decir que esta especialidad se ha modernizado y los tratamientos y opciones terapéuticas son diferentes y más agradables. Además, las personas son más conscientes de la salud de sus pies porque buscan calzados más confortables y saludables, hacen consultas preventivas y realizan más actividades saludables”, afirma Carlucci.

Cuidados básicos

La salud de los pies tiene, en esencia, cuatro variables a ser tenidas en cuenta. Según los especialistas deben considerarse los siguientes cuidados:

  • Higiene: Exfoliarse los pies, secárselos bien luego de un lavado, no caminar descalzos en espacios públicos y usar tejidos naturales como medias. La aparición de grietas y heridas son síntomas de que algo no marcha bien y por lo tanto la hidratación es clave para evitar las hongos. La aplicación de las cremas se ha vuelto muy importante para detectar a tiempo cualquier anomalía que pueda surgir en los pies. Es recomendable pedir consejo a un especialista del tipo de crema que se debe aplicar según el tipo de piel. Las principales afecciones son causadas por hongos de los pies y que causan otras complicaciones tipo pie de atleta, descamación, resequedad o mal olor.

  • Calzado: La importancia de un buen calzado desde la infancia es el mayor beneficio para los pies para evitar deformaciones en los dedos. Conocer los pies es el primer paso para una buena elección pues no es lo mismo un tipo de calzado para un tipo de deporte o simplemente para caminar o estar en casa.

  • Ejercicios: Estirar y recoger los pies, mover los dedos y ganar los tobillos son ejercicios básicos que ayudan a mantener los músculos, tendones y articulaciones activos.

  • Visita a un especialista: No solo para solucionar problemas, también como prevención y conocimiento de los pies para un mejor cuidado.

  • Plantillas: Ayudan a no cargar las articulaciones y evitan deformaciones.